No sé si conoces la historia del leñador y el hacha, pero la moraleja seguro que sí te suena, la cual viene a decir que no tener prisa, reflexionar y tener una buena organización es más efectivo que ir dando palos de ciego.
Pues aplica para todo, incluso para empezar un huerto. Yo no soy ninguna experta en huertos, más bien al contrario. Pero me gusta estar bien informada antes de actuar así que decidí pararme a analizar mi terreno antes de echar ninguna semilla al suelo. Y la verdad, me alegro de haberlo hecho.
Como este blog nace con el afán de documentar, voy a detallar los pasos que di para conocer mejor mi parcela.
Hacer un mapa de mi terreno
Aunque de pequeña gané dos premios Capla (broma que solo entenderás si eres de Castellón y no demasiado joven), ahora prefiero el ordenador que el dibujo, así que, Excel en mano, me dispuse a hacer un boceto del espacio disponible, incluyendo los cultivos ya existentes. Este fue el resultado:
Identificar los aspectos más relevantes a considerar
En este paso se trataba de observar durante un tiempo todo aquello que sea importanta para realizar el diseño del huerto. Los expertos hablan de un año entero pero, ¿quién tiene tanta paciencia?😜
Te indico los aspectos que yo valoré por si te son de ayuda:
- Geografía: En mi caso se trata de un terreno plano, sin pendientes y a una altitud de solo 4 metros sobre el nivel del mar (el mar está a menos de 2 kilómetros).
- Clima: Disfruto de un clima mediterráneo, caracterizado por inviernos templados y lluviosos, veranos calurosos y secos y otoños/primaveras variables tanto en temperaturas como en precipitaciones.
- Viento: Se puede consultar en Internet cual es el viento habitual de tu zona, sin embargo será la experiencia quien mejor lo defina. Las estadísticas en mi caso dicen que en primavera/verano los vientos vienen del sudeste, sin embargo por lo que sé hasta ahora viene más bien del este. Importante sobretodo si son fuertes y habituales, claro.
- Suelo: Para determinalo es interesante hacer un análisis del suelo, aunque sea casero. Yo seguí este post de la Huertina de Toni para hacerlo y resultó que tenía una tierra arcillosa, alcalina y bastante fértil. De esta manera se pueden tomar medidas acertadas para mejorarla.
- Árboles existentes: Cuando compramos esta casa ya venía con un huerto de frutales adultos, concretamente con: una higuera, un nisperero, un laurel, un limonero, un caqui, dos ciruelos, tres perales y ocho naranjos, aparte de dos moreras. Solo los ubiqué en mi mapa.
- Exposición solar: Importante sobretodo definir las zonas con sombra. Yo no tengo muros o edificios altos cerca, solo los árboles, así que tuve en cuenta el movimiento del sol para definir las partes más sombrías.
- Malas hierbas habituales: Ayudarse de una app que identifica plantas fue para mí fundamental en este punto. Haces una foto de estas y la subes a la app. Así descubrí que mi mala hierba habitual es la cerraja, que suele desarrollarse en suelos nitrificados (aún no sé muy bien como interpretar esto…🤔).
- Vida salvaje existente: En este tema sí que voy perdida. Aparte de pájaros, patos y alguna que otra liebre no sé si hay más tipos de animales por las cercanías. El tiempo lo dirá supongo. Lo que sí he detectado es una cantidad preocupante de caracoles.🐌
- Otros: Cualquier otro aspecto que se considere relevante a la hora de planificar y empezar un huerto. Por ejemplo, antiguamente mi zona fue una marjalería. De hecho todavía quedan algunos humedales y el nivel freático del agua está bastante alto.

Establecer diferentes sectores
Con toda la información recopilada llega el momento de identificar diferentes sectores con elementos comunes. En mi caso particular yo definí tres zonas:
- Zona 1: Terreno virgen, tierra indeterminada, soleado siempre y fácilmente encharcable cuando llueve.
- Zona 2: Zona con frutales (dividida en tres partes), con riego y que generan sombras.
- Zona 3: Zona sin frutales (cortamos dos naranjos moribundos) y con la tierra analizada.
- Zona 4: Zona de árboles «silvestres» sin riego y que generan sombras.
En el mapa se aprecia mejor:

Elegir ubicación y tipo de plantas
Llegado este punto toca escoger qué plantas cultivar y donde irán en tu huerto según la información recopilada. Esta parte, a mi modo de ver, es la más difícil. Yo decidí empezar pequeño y montar un pequeño bancal de 2×1 metros en la zona 3. Y pensé en hacerlo elevado para evitar una posible inundación.
Para preparar el bancal usé 12 bloques de hormigón, 50 litros de sustrato, 50 de estiercol de caballo y 20 de hummus. Pensé en acolcharlo pero dada la cantidad de caracoles que vi me lo pensé mejor.
En cuanto a la elección de las plantas dentro del bancal daría para otro post ya que son muchos los factores a tener en cuenta. En mi caso, las tomateras 🍅 no admitían discusión ya que cultivar mis propios tomates es la razón por la que me decidí a empezar un huerto. Aparte de eso no podían faltar lechugas y las aromáticas: perejil, hierbabuena, albahaca, etc.
Mi tío (el hortelano de la familia), además de los semilleros de tomates, me trajo también judías, fresas, pepinos y pimientos del Padrón. Todos los cultivos de temporada, claro.
Veremos ahora como va la primera cosecha.😉



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